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viernes, enero 01, 2010

Pensamientos que traen la felicidad

El incremento de momentos de felicidad está disponible para todos. El primer paso hacia una vida más feliz es darse cuenta de las propias actitudes que no están ayudando. Una vez que hagas algunos ajustes en la manera que piensas de ti mismo, te será más fácil hacer cambios en tus acciones que te traerán felicidad.

1. Si no eres feliz, toma tu mismo la responsabilidad de serlo (feliz).
2. Date permiso de hacerte feliz – aún cuando al hacerlo, otros se hagan infelices.
3. Toma tiempo para hacer las cosas que te hagan feliz y te sean placenteras
4. Haz cosas para otros y para tu comunidad sin esperar nada a cambio.
5. Sacrifica los placeres a corto plazo y afronta las incomodidades para poder tener ganancias a largo plazo.
6. Acepta los fallos de otros y los tuyos.
7. No tomes las cosas personalmente.
8. Arriésgate –en el trabajo y en su vida personal– a pesar de que fracases.9. Que no te importa tanto lo que la gente piensa de ti y de lo que haces.
10. Considera la incertidumbre como un reto –no le tengas miedo.

Encontrar la felicidad es una empresa de toda una vida con muchos altibajos. Un acercamiento racional a la felicidad le pude ofrecer una manera de estar en control de su propio camino. Le presenta un grupo de actitudes y creencias –una manera de pensar– que en combinación con acciones, puede ayudarlo a alcanzar sus metas de ser más feliz y satisfecho.

Fuente: http://www.piensadiferente.com/

viernes, abril 10, 2009

Ser feliz

La felicidad está en nuestro estado de ánimo, hay que aprender a apreciar la vida. No se trata de llegar a la cima de la montaña ni de deambular alrededor de la montaña: la felicidad es la experiencia de escalar hasta la cima, está en el camino.

EL sentido de felicidad lo encontramos en el interior de cada uno. Si se la busca en el sitio equivocado, se estará convencido de que no existe porque no se la encuentra allí donde se espera. Habrá que conocerse lo suficiente para que ésta emerja y se pueda lograr su efectivo y real aprendizaje.

Ser feliz no es tener una vida perfecta. Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir, a pesar de todos los desafíos, pérdidas y frustraciones. Ser feliz es dejar de ser víctimas de los problemas y hacernos dueños, protagonistas, de nuestra propia historia. Estar presentes, saboreando el momento, el aquí y el ahora, tomando conciencia del fluir de la existencia.

El estado de ánimo, qué es la banda sonora de nuestra vida, nos posibilita mirar el mundo del color que nos apetezca, permitiéndonos transformar cualquier situación en negativa o positiva, conforme a nuestros particulares intereses; conocemos que la incidencia real de los eventos que nos afectan, lo es de un escaso 10%, porque el restante 90% corresponde a la trascendencia que les demos.

Los emociones nos llegan, pero somos nosotros los responsables de decidir cambiarlas o permanecer en ellas

Somos nosotros quienes decidimos la positividad o negatividad de cada situación o circunstancia que nos afecte. De modo tal que, dos eventos idénticos en su naturaleza podrá nuestro estado de ánimo transformarlos de manera diferente en cada oportunidad.
Es necesario aprender el valor de la música, la espiritualidad y las relaciones interpersonales porque le otorgan valor y sentido a la vida.

Consejos para vivir momentos felices

No darle vueltas a las cosas, actuar
No quedarse pensando en lo negativo, movilizarse
Disfrutar y tomar consciencia de los momentos simples
Recurrir a un buen recuerdo cuando se esté triste
Escoger cada noche algún episodio agradable del día.

Estrategias para aumentar el nivel de felicidad

Ser más activos y permanecer ocupados
Dedicar más tiempo a la vida social
Ser productivo en trabajo
Organizarse mejor
Dejar de agobiarse
Adecuar correctamente las expectivas y las aspiraciones
Desarrollar un pensamiento optimista y positivo
Trabajar en busca de una personalidad sana
Desarrollar una personalidad atractiva
Ser uno mismo
Eliminar los sentimiento negativas
Las relaciones intimas son la primera fuente de felicidad
Apreciar la felicidad

sábado, septiembre 27, 2008

Responsabilidad y protagonismo

La mente tiene una diversidad de interpretaciones de lo que es la responsabilidad; una de ellas es interpretarla como culpa, como falta; o sus opuestos, como crédito o mérito. La culpa es el precio automático que pagamos cuando nuestras acciones no coinciden con nuestras creencias respecto a como deberíamos comportarnos.

Hay otra interpretación de control. Un lugar habitual desde donde operamos es el lugar del control. Algunas veces cuando decimos que somos responsables por algo, lo que estamos queriendo decir es que estamos en control de eso, que estamos a cargo. La gente que opera desde el control se la pasa justificando, racionalizando y manipulando; se manipulan a ellos mismos, a otras personas, para poder quedarse en control.

Una tercera interpretación irresponsable de la responsabilidad ocurre cuando la confundimos con el deber o la obligación. Nos pasamos la vida operando desde un contexto en el cual todo en la vida es percibido como una obligación, un tengo que, y finalmente llega la gota que rebasa el vaso, la última y explota todo.

Esteban Pinotti, en su libro Coaching ontológico, considera estas tres interpretaciones de la responsabilidad irresponsables y plantea el concepto de responsabilidad integral.

La responsabilidad integral, ya sea individual o colectiva, es la habilidad de responder ante los desafíos que representan las circunstancias en las que se desenvuelve nuestra vida. Es habilidad para generar una respuesta y significa que, sea lo que fuere que pase en el mundo, yo tengo algo que ver.

Estamos en una cultura que promueve que todo el mundo se sienta víctima.Pero hay que pagar el precio de renunciar a echar la culpa y tomar conciencia del protagonismo que ejercemos en nuestras vidas.

Demasiadas veces, la inercia en la que vivimos, nos previene de la responsabilidad y nos lleva a interpretaciones irresponsables de la responsabilidad, que nos impiden tomar conciencia, y nos quedamos sin ningún poder para responder ante las circunstancias.

El primer paso para desarrollar el poder personal es abandonar la postura de víctima y adoptar una postura responsable frente a todos los acontecimientos en la vida. El poder personal es la habilidad de responder poderosamente ante las circunstancias. El poder personal tiene que ver con un papel de protagonismo en la propia vida, con hacer que ocurra lo que queremos que ocurra, con la responsabilidad integral.

Las historias de víctimas son poco efectivas porque auspician las quejas frente a las circunstancias y previenen la declaración responsable de una oportunidad de aprendizaje.

Entre el deseo de cumplir con un objetivo y realmente llegar a un resultado puede existir un largo camino. Todo camino a un resultado se encuentra empedrado de infinitas variables y eventos. El tipo de observador que seamos de las circunstancias es lo que nos definirá entre situarnos en el área de víctima o en el área de protagonista.

Muchas veces estamos ciegos al área en la que estamos situados, principalmente cuando estamos siendo víctimas de las circunstancias. Lo que determina este conocimiento, este "darse cuenta" es el nivel de conciencia en el que estemos.

Distinguimos ocho pasos para alcanzar una actitud protagonista:

ESCALERA DE PROTAGONISMO

Area de Víctima
1.- Inconciencia.
2.- Echarle la culpa a otros.
3.- "No puedo" - Excusas.
4.- Esperar y Desear.

Area de Protagonista
5.- Reconocer la realidad.
6.- Adueñarse de la realidad.
7.- Encontrar soluciones.
8.- Hacer que ocurra.


Rafael Echevarria "Ontología del lenguaje"
Esteban Pinotti "Coaching Ontológico para Empresas"
Esteban Pinotti "Coaching Ontológico"

martes, abril 15, 2008

El despido interior


La huida interna, el exilio interior, el repliegue son conceptos psicológicos aplicados a la vida personal. Los alemanes fueron los primeros en extrapolar este fenómeno al mundo laboral: el Despido Interior. El Despido Interior se define como “la renuncia a poner empeño en el trabajo”.

El Despido interior es el resultado final de un largo y complejo proceso de vivencias negativas, hasta el punto de que la diferencia entre las expectativas previas y la realidad se hace tan grande que genera una acumulación de dolor y decepción insoportable que lleva a la resignación laboral.

El Despido Interior se activa después de un cúmulo de decepciones que desencadena un montón de pequeños cambios. El trabajador se distancia de sus funciones sin llamar la atención y pasando inadvertido, evitando conflictos. Se autoaísla.

Es un proceso lento, sutil, silencioso e invisible que puede llevarnos a un malestar insostenible, porque la suma de estos pequeños cambios cotidianos, en un período de tiempo largo, tiene un impacto importante y drástico en nuestra vida.

El Despido Interior no llama la atención de nadie, ni de la persona que lo vive ni de las personas que la rodean. La persona que lo padece ejecuta todo de forma mecánica y rutinaria, apagada a nivel mental y emocional. Se siente rara, una especie de fantasma, un ser invisible, un zombi un vegetal; considera que lleva una vida amorfa.

Todos podemos padecerlo en algún momento de nuestras vidas, pero quienes están en riesgo suelen ser personas que tenían mucha ilusión, que quisieron entregarse al máximo a algo que les era muy importante. Son personas que tienen un gran sentido de la contribución y dedicación. Demuestran un nivel de autoexigencia alto y tienen mucha ambición porque sueñan con lo mejor y quieren conseguirlo, aspiran a los más grandes retos.

Los elementos que desencadenan el Despido Interior pueden ser internos o externos, y todos ellos tienen en común que no cumplen nuestras necesidades universales de realización, reconocimiento y contribución.

1) Realización: nos sentimos realizados cuando podemos a través de nuestras responsabilidades desarrollar nuestras habilidades y capacidades, expresar nuestra creatividad, compartir nuestra opinión y asumir riesgos.

2) Reconocimiento: el reconocimiento nos conecta con los demás. El reconocimiento se genera a partir de la valoración del otro, de lo que hacemos, el apoyo que nos traslada, el respaldo que nos da o la atención que nos proporciona.

3) Contribución: contribuir con algo más grande que nosotros. Dar un sentido a lo que hacemos, encontrar un significado.

Cuando no existe un equilibrio entre estos tres ejes se activa el Despido Interior desde dos tipos de disparadores: internos y externos.

Los disparadores externos influyen en las personas y en sus relaciones. Los disparadores pueden provenir del entorno organizacional de la propia organización y de la sociedad.

Los disparadores internos se basan en la relación que tenemos con nosotros mismos, como nos tratamos, y las relaciones que tenemos con lo que más valoramos. Los disparadores internos nos desestabilizan desde dentro, nos vuelven más vulnerables. Los disparadores internos son:

- Aparcar nuestros sueños
- Dar la espalda a nuestros valores o principios
- Mantener un desequilibrio entre nuestras esferas de vida
- Jugarnos una mala pasada por nuestros prejuicios

Del Despido Interior al Despertar Interior. El verdadero primer paso para salir del Despido Interior consiste en nuestra propia necesidad de mejora. Lo cierto es que cuanto más lejos hayamos llegado, más apoyo necesitaremos y de todo tipo. El camino de vuelta será costoso y estar acompañado –por la familia, amigos, compañeros, ayuda profesional, coach - es clave para facilitar la remontada.

El camino de vuelta no pasa por soluciones o recetas “mágicas”. Consiste más bien en
pequeños gestos cotidianos que nos ayuden a grandes cambios a nivel de pensamiento y
comportamiento. Algunos de estos pequeños gestos son:

- Soy mis sueños: conectar de nuevo con mis sueños. Mi visión
- Tengo una razón de existir: vivo de acuerdo a mis valores (Mi proposito, mis valores)
- Me entrego a mi para entregarme mejor a los demás: me comprometo conmigo mismo (acciono)
- Desvelo mi fuerza interior: fuerza de voluntad y disciplina (soy el protagonista)
- Soy una fuente inagotable de energía: equilibrio entre mi mente, mis emociones, mi cuerpo y mi espíritu (coherencia y quilibrio)
- El descubrimiento es mi zona de confort: empujarnos fuera de nuestra zona de confort (empuje)
- Mi mejor defensa: sin defensa (apertura)
- Mi poder de elegir: reivindicar nuestra libertad (decisión)
- Soy mi propio agente de cartera: soy la mejor persona para saber lo que es mejor para mi (mi valor)
- Desarrollo mi capacidad de duelo: soltar, dejar ir, hacer hueco y dejar que algo nuevo entre (recupero espacio y energía)
- Activo mi memoria de logros y desactivo mi memoria de fracasos (balance de éxitos)
- Desarrollo mi capacidad de resilencia: coraje de hacer frente a la realidad tal y como es (coraje de ser, capacidad para reinventarse)


“EL DESPIDO INTERIOR”
Del “Happy Hour” al “Happy Life”. Cuando nuestra infelicidad laboral nos lleva a convertir nuestro trabajo en una prisión.
Lofti El-Ghandouri
Septiembre 2007
Editorial Alienta